Hay civilizaciones que utilizan nuestro planeta como una gran cantera o como depósito, llevándose posteriormente, grandes masas de minerales que extraen del interior de la Tierra, socavando las montañas a través de inmensos túneles, llevándose así aquello a lo que no tendríamos acceso en muchos siglos. No es extraño que estos túneles existan cerca de lagos, donde se aprecian a los ovnis sumergirse continuamente o también en el mar. A través de los contactos se nos informó que muchas de estas civilizaciones establecen un trueque mediante el cual pagan los materiales extraídos estableciendo grandes extensiones de cultivos en el fondo marino, asegurando con ello la supervivencia de la fauna submarina a la cual el hombre está condenando a una extinción porque está convirtiendo los mares en grandes basurales de deshechos atómicos y en grandes letrinas; además, limpian gran parte de la atmósfera de la excesiva contaminación y radioactividad.
Los extraños visitantes extraterrestres, Hermanos Mayores, Guías, o como les queramos llamar, representan una parte de aquellos planetas que nos visitan pero con intenciones que van más allá de la mera observación personal, ya que lo hacen por razones de parentesco y de solidaridad con el momento que está atravesando el ser humano. Se interesan por el curso de los acontecimientos aquí en la Tierra y con el acontecimiento de causa que les otorga el haber pasado por experiencias similares y haber sobrevivido a sus errores, extienden su mano con clara actitud de ayuda desinteresada.
Añadí a lo que había dicho mi hermano, lo siguiente:
– ¡Sí, vienen de siempre! Seguro que pensará por qué no han cambiado las cosas aquí, o es que han fracasado en su labor de orientación. Le diré que respetan nuestro libre albedrío y de allí sus intenciones pacíficas, porque si hubiesen querido hacernos daño, no hubieran esperado a que desarrollásemos el armamento atómico que hoy día poseemos y con el cual les podríamos enfrentar, habrían aprovechado el siglo pasado cuando aún el hombre guerreando egoístamente contra sí mismo, usaba mosquetes y espadas en sus batallas. Los ejércitos de las grandes potencias temen a los ovnis y se sienten humillados por el derroche de tecnología que éstos ostentan, porque si nosotros tuviésemos la capacidad que ellos lucen, hacen mucho que nos habríamos lanzado en el plan de conquista cósmico, muy lejos de la actitud que los extraterrestres muestran. También a esto podría surgir la pregunta, que si nos desean ayudar ¿por qué no lo hacen más abiertamente y con alguna ayuda tangible, entregada a los gobernantes?.
Primero porque los gobernantes son los que han puesto al mundo en la situación en que se encuentra, satisfaciendo los intereses creados que apoyaron su llegada al poder, así que no les interesa realmente que el mundo mejore porque ello iría contra sus propios planes, Asimismo, más del 60% de los científicos del mundo están dedicados a la fabricación de armamentos, igualmente una buena parte de los presupuestos de los países, con los cuales no sólo se podría erradicar el hambre en el mundo sino que también podría llegar a avanzar la ciencia pero en función del hombre, creando las condiciones para una vida más digna y humana, libre de egoísmo. Vemos, pues que el hombre tiene los medios para salir de donde se encuentra, construyendo él mismo su futuro, pero no reacciona y entonces los extraterrestres no pueden hacer más por nosotros de lo que nosotros debemos hacer.
Tenemos que entender que la crisis del hombre no es una crisis económica, ni social, menos aún científica sino que es una crisis de valores, una ausencia total del humanismo y amor al prójimo que hace que todo lo que se ha logrado no sólo no ayude sino que además lo estorbe y perjudique.
– BENÍTEZ: ¿Por qué el contacto se da con gente sencilla y común?
– SIXTO: Como decíamos, porque la gente común es capaz de dar testimonio y es la gran masa humana que no tiene por qué pagar por el egoísmo de unos pocos seres. Por ello el mensaje de los contactos es a toda la humanidad, liberándola del estado actual de opresión en que los ha sumido la ignorancia, preparando a aquella masa humana para que se supere consciente la prueba a la que se acerca a pasos agigantados y que será absolutamente definitiva, juzgando el equilibrio y la convicción del hombre. La presencia extraterrestre casual, permite un contacto fortuito, pero el contacto al que uno se debe preparar es aquel que no sólo nos permitirá conseguirlo sino que nos enseñará a mantenerlo porque de él podremos compartir mucha experiencia de vida muy necesaria en nuestro madurar como civilización.
– BENÍTEZ: ¿ Y de donde proceden los visitantes espaciales, si las sondas niegan toda posibilidad de vida en el Universo circundante a la Tierra?
– SIXTO: vienen de Venus, Marte, Júpiter y Saturno entre los más cercanos vecinos y de estrellas como Cercana de Centauro, Can Mayor, Pléyades, Orión, etc. Aunque en muchos de sus planetas se sabe que no existen condiciones similares a las de la Tierra, es más, hasta se consideran adversas, de aquellos lugares recibimos continuas visitas ya que su avanzada tecnología así lo permite. Hagamos una comparación para que sea más esclarecedora: pensemos en la Tierra, aquí en nuestro planeta hay países y lugares donde la civilización se encuentra al borde del siglo XXI y otros por contrastes como el África, Australia y en el Amazonas, donde hay miles de seres humanos en plena edad de piedra.
Encontramos en este Universo interior que es nuestro planeta, a seres humanos que viven a decenas de grados bajo cero en el Polo Norte, en medio de una fauna compuesta por osos, pingüinos, focas, ballenas, etc., también tenemos el caso de los beduinos del desierto que viven a altas temperaturas acondicionadas y acostumbrados en medio del Sahara, donde en condiciones normales cualquier persona no podría sobrevivir. Si en estos lugares que he citado bajase una sonda espacial como aquellas que Estados Unidos o la Unión Soviética envía a otros planetas arrojaría una imposibilidad total de existencia humana; es más, si la sonda se mantuviese solamente en la estratosfera como suele hacerlo arrojaría también información negativa con respecto a condiciones de vida en nuestro propio planeta, ya que a determinada altura de la estratosfera hay demasiado calor y un poco más abajo hay demasiado frío.
Se ha llegado a argumentar que los planetas tienen posibilidades de vida de acuerdo a la cercanía de su estrella y eso no es cierto, ya que cuando subimos a una montaña, lo cual supone estar más cerca del Sol, cuanto más alto subamos, más frío sentiremos. Otro ejemplo muy importante es aquel que nos hace saber que siendo la órbita que describe la Tierra alrededor del Sol en forma de elipse o parábola cuando estamos más cerca o estamos más lejos, indiferentemente, siempre sobre una zona de la Tierra hay invierno y sobre la otra verano, y nunca cuando estamos más cerca o cuando estamos más lejos el verano es más caliente o el invierno más frío, lo cual nos demuestra que no es por la cercanía al Sol que existe más o menos temperatura o condiciones de vida, sino por la composición de gases de la atmósfera y la incidencia de los rayos solares sobre ella.
Por eso, si en nuestro planeta hay tal variedad de razas, tamaños, progresos y demás diferencias, ¿cómo será pues, en el espacio infinito donde se considera que deben existir unas diez mil millones de galaxias, cada una de las cuales con millones de estrellas y planetas? Los extraterrestres de Misión Rama vienen especialmente de Ganímedes, Venus y Alfa Centauro, enviados aquí por el Gobierno de las Galaxias que conocemos como Vía Láctea y a la cual pertenece nuestro Sistema Solar.
– BENÍTEZ: ¿Qué dicen los extraterrestres con respecto al fin del mundo? ¿Habrá una tercera guerra mundial? ¿Cuándo ocurrirá todo ello?
– SIXTO: El mundo no se va acabar sino a transformar llegando a una metamorfosis que llevará al hombre a un estado de tránsito hacia la cuarta dimensión. Será ésta una etapa de definición en la que se radicalizarán los extremos, y sólo aquellos que se mantengan equilibrados, anteponiendo el sentido común y el humanismo llegarán a superarla. Todas las religiones nos hablan de un Juicio, de una auto selección, precipitándose el tiempo en que la humanidad deberá rendir un examen de grado. Sabemos que parte de ella aprobará la prueba pero el resto seguirá atado por un ciclo imprecisable de encarnaciones a otros planos como la Tierra antes de su cambio. Esas personas deberán aguardar que se vuelvan a dar las condiciones y la oportunidad de trascender.
Según lo previsto por los extra-terrestres, no habrá una tercera guerra mundial, ya que aún no salimos de la Segunda que ha seguido indefinidamente entre las grandes potencias en terrenos neutrales, pero lo que sí puede ocurrir es que por la gran cantidad de armas que han sido creadas y por todo el negativismo que se ha despertado, fruto del egoísmo del hombre y de su desmesurada soberbia, se llegue a provocar un accidente nefasto.
Es decir, hay cada vez mayor probabilidad hoy, de que todo vuelva en contra del mismo hombre, determinando la destrucción del sistema actual que se ha olvidado de los valores que son pisoteados a cada momento. La llegada de un gran cometa o aerolito podría precipitar las cosas, ya que con sólo rozar nuestro planeta o chocar con él, como en la antigüedad ya ocurrió, se alteraría el campo electromagnético del planeta y con el cambio brusco en el eje y en los polos, las armas que se encuentran activadas en sus arsenales atómicos, terminarían por detonarse solas. Allí donde se hallan. Esto significaría que les saldría «el tiro por la culata» a las grandes potencias.
– BENÍTEZ: ¿Entonces no hay esperanza?
– CHARLIE: Sí que hay, pero costará cambiar la mentalidad de tanta gente. En eso consta nuestra misión, en informar el futuro que nos guarda y el apoyo que nos brindarán los Guías suministrando no sólo grandes naves que prevengan la destrucción total y aseguren un rescate de ser necesario, sino también cuál deberá ser la actitud que deberá sobrevivir con el género humano. Porque si se tratara de preservar parte de los hombres con los mismos defectos que hoy adolecemos, volverían en poco tiempo a cometerse los mismos errores, por ello deben ser hombres nuevos que aprendieron a serlo hoy medio de la adversidad y el negativismo, para que cuando se den las mejores condiciones para empezar de nuevo, no se espere hasta ese momento, sino que ya antes hallamos intentado superar nuestro egoísmo.