El Altar del Ande
La existencia de cavernas en la meseta, que conectarían con un hipotético mundo subterráneo, se rastrean desde las primeras pesquisas que procuraban develar el misterio.
Misión Rahma Perú
La existencia de cavernas en la meseta, que conectarían con un hipotético mundo subterráneo, se rastrean desde las primeras pesquisas que procuraban develar el misterio.
El nombre de Zona X, obedece a los diversos reportes de personas desaparecidas en el interior de las Chinkanas o túneles incas. Chinkana es una palabra quechua que significa «Laberinto».
Un verdadero laberinto se abre al explorador por kilómetros de misterio, que deben ser recorridos en la más absoluta oscuridad. Las linternas más potentes son nada ante semejantes galerías donde una catedral entera podría caber.
¿Qué enigmática conexión existe entre una montaña volcánica en el norte de California, el fenómeno OVNI y la inquietante historia de un presunto continente desaparecido en el océano Pacífico?
En la zona de las chapadas zonas bajas y pantanosas de las Sierras del Roncador, se hallaría el ingreso a un mundo perdido que se protege tras la impenetrable selva y las flechas de los aguerridos indios del Parque Xingú.
Al sur de Puno – Perú, se halla una extraordinaria puerta tallada en la roca, depositaria de numerosas leyendas y madre de los más enigmáticos fenómenos del altiplano que han alcanzado, sin llegar a exageración, fama internacional.
En Tiahuanaco, los gigantes eran conocidos bajo el nombre de «Antilis» y Chullpas», sobrevivientes de un mundo perdido, estableciendo en el altiplano, hace miles de años, una sociedad avanzada que fue la madre del Imperio Inca.
“Después de estas cosas tuve una visión y vi una puerta abierta en el cielo,
y la voz aquella primera que había oído como de trompeta, hablaba y, me decía: sube acá y te mostraré las cosas que han de suceder después de estas”.
Apocalipsis 4,1

Del 16 al 22 de Marzo de 1998 se llevó acabo El Encuentro Mundial de Contacto en Chile.
La atmósfera creada después de cinco jornadas de trabajos resultaba muy especial. Aquella noche del día 20 (Quinto día), el cielo estaba oscuro y estrellado, hermoso marco para experiencias, se formaron dos círculos. En el círculo interior se ubicaron los que no habían recibido los cristales; y en el círculo exterior, los que ya los tenían, e iban a apoyar y ser testigos de la recepción. La captación de los cristales fue muy intensa, al igual que la cercana proyección de los Guías.
Era sábado, el sexto día del campamento y del encuentro mundial. Lo que correspondía ahora era la experiencia del Xendra, vi asomarse el rostro ovalado y oscuro de un ser. De inmediato lo reconocí como Mardorx de Xilox, fui invitado a acomodarme en una especie de largo sofá, en tanto Mardorx permanecía parado delante de mí, dispuesto a explicarme el motivo de mi presencia allí. De pronto, este ser levantó su mano y rompiendo su silencio, dijo:
— ¡Ha llegado el tiempo para que, en algunos, culmine la preparación y empiece la acción comprometida y definitiva! Cada uno tiene su momento para madurar en la Misión, y nadie les debe facilitar las cosas a otros ni ahorrarles etapas. Que cada cual asuma sus responsabilidades y haga sus propios méritos. Por lo pronto, tu responsabilidad es estar aquí; y el propósito de tu presencia es el de ser los ojos y oídos de la Misión, para que luego puedas seguir siendo una voz inspiradora que llegue con convicción y esperanza a la humanidad. .. Pero son los pasos de cada uno los que los traen hasta aquí…
— ¡Pues aquí estoy, aunque aún no sé en qué consiste esta invitación!
—Hace dos milenios, un Gran Maestro se marchó de tu planeta tras haber abierto un Portal que aseguraría a la humanidad una oportunidad única de cumplir con su parte en el Plan Cósmico. ¿No te molesta que estemos esperando? Estamos aguardando la autorización para ir a la Cúpula Central de la Ciudad Cristal, allí va a ser nuestra reunión.
—No tengo apuro alguno, ¡está bien!…
— ¡Es fascinante… ustedes están viviendo en un tiempo sin tiempo!
— ¿Qué quiere decir esto: que ya se nos acabó el tiempo o que el tiempo no existe para nosotros? ¿Podría explicármelo mejor? Estaba preguntando esto aun cuando sentía la respuesta… Entendía pero no lo podía definir:
— Al estar ustedes en un tiempo alternativo, muchas cosas pueden variar; y desde donde se encuentran, pueden afectar otras realidades, como la nuestra por ejemplo. Eso ha despertado grandes temores y ha hecho que entidades elevadas y hasta civilizaciones enteras se opusieran a que siguiese adelante este proyecto. Pero ya empezó a variar, ya estamos sintiendo cosas. ¡Ustedes nos están haciendo sentir!
— ¿Qué opinas de la canepla que nos acompaña?—
Me dijo sorpresivamente.
—Me parece su secretario. Debe ser un buen colaborador, ¿no?
—Contesté en una conversación superficial, que parecía buscar relajarme.
— ¡Ciertamente que sí!
—Contestó sin mayores comentarios, al momento de salir hacia el exterior.
No podía imaginarme lo que me aguardaba a continuación. Sin embargo, había en mí una suerte de expectativa creciente e incertidumbre, que luego se confirmaría al llegar al interior de la Gran Cúpula Central de Morlen, ante la presencia del “Maestro de Maestros”. Habían pasado 24 años desde que se inició nuestra aventura, y no dejaba de sorprenderme con aquello que nos tocaba vivir.
Salimos de la casa del Guía y quedamos rápidamente bajo un cielo colorido y extraño. Fui avanzando, sin sospecharlo, hacia el momento más especial de mi vida. Un momento que no olvidaría jamás…